El clima en Monte Ralo El acuerdo Mercosur–Unión Europea abre nuevas oportunidades para la agricultura cordobesa – Eduardo Lusso S.A.

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La reciente habilitación formal para la firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea vuelve a colocar al agro argentino en el centro de la escena productiva y comercial. Para una provincia como Córdoba, con fuerte peso agrícola y agroindustrial, el entendimiento representa una oportunidad concreta para ampliar mercados, mejorar márgenes y planificar a largo plazo.

Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo involucra a un mercado de más de 700 millones de personas y se apoya en tres pilares centrales: comercial, político y de cooperación. En un contexto global marcado por mayores exigencias regulatorias, tensiones geopolíticas y proteccionismo, el tratado aparece como un factor de previsibilidad, una variable clave para el productor.

Según el análisis difundido por la Sociedad Rural Argentina (SRA) a través de su Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales, el impacto del acuerdo no se limita a la baja de aranceles, sino que también establece reglas claras en materia sanitaria, fitosanitaria y de resolución de conflictos comerciales, aspectos fundamentales para las cadenas agrícolas.

Beneficios directos para los cultivos extensivos

En términos comerciales, el acuerdo prevé que el 99% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur accedan a algún tipo de beneficio arancelario. El 70% ingresará a la Unión Europea sin arancel desde el inicio, mientras que el resto tendrá desgravaciones graduales o cupos con arancel reducido.

Para la agricultura cordobesa, los principales beneficiados son los complejos sojero y cerealero, con impacto directo en cultivos como soja, maíz, sorgo y trigo. Productos con fuerte presencia en la provincia, tanto en volumen como en desarrollo tecnológico, que encuentran en la Unión Europea un mercado exigente pero de alto valor.

Actualmente, la UE importa cerca de US$ 220.000 millones anuales en productos agroindustriales, pero la participación argentina ronda apenas el 3%. En ese escenario, la mejora en el acceso y la reducción progresiva de retenciones proyectan mejores precios al productor y mayores incentivos a la inversión en tecnología, fertilización y manejo agronómico.

Previsibilidad para invertir y planificar

Uno de los puntos más destacados del acuerdo es el compromiso asumido por la Argentina respecto de los derechos de exportación. A partir del tercer año de vigencia, se prevé una reducción gradual de retenciones, con topes definidos y cronogramas claros, un aspecto largamente reclamado por el sector.

Para el productor cordobés, esta previsibilidad resulta clave a la hora de planificar campañas, definir rotaciones, incorporar insumos estratégicos y apostar a mejores rindes. En un contexto donde la eficiencia productiva es determinante, contar con reglas estables permite transformar oportunidades comerciales en resultados concretos.

El desafío, como advierte la Sociedad Rural, será capitalizar este nuevo escenario con más inversión, más tecnología y mayor agregado de valor, fortaleciendo el entramado productivo regional.

Acompañar al productor en cada etapa

Como siempre, en Eduardo Lusso SA, el productor agropecuario no solo encuentra todos los insumos y herramientas necesarios para acompañar cada etapa del desarrollo de los cultivos, desde la semilla hasta la cosecha, sino también logística, asesoramiento técnico y respaldo permanente, fundamentales para optimizar rendimientos y alcanzar la mejor rentabilidad posible en cada campaña.