La diferencia de apenas unos dólares entre vender hoy y esperar obliga a recalcular. Costos de almacenamiento, mercado internacional y oportunidades de inversión entran en juego. Cada campaña presenta nuevos desafíos para quienes deben decidir el destino de su producción. En el caso del maíz, el escenario actual plantea una pregunta que se repite
